Sólo es una preguntita, ya diré el por qué de la misma un día de estos, pero ¿tú que utilizas para saber por qué página de un libro vas cuando lo cierrras? ¿Usas un bonito punto de lectura? ¿Doblas la esquinita de la hoja? ¿Metes entre las páginas un papel? Los hay que usan el propio forro del libro, sacando la solapa y metiéndolo entre las hojas. Los hay que dejan el libro abierto boca abajo, como si tal cosa. Otros ponen el bolígrafo, una horquilla, o la hoja de propaganda que nos ha buzoneado el restaurante “La Glan Mulalla”.
¿Y tú?
Estaba el maestro zen Marsupilami Brhamalapancha oyendo el piar de los pájaros,
a la sombra de una morera y meditando sobre la vida tras de la vida.
Entonces miró hacia arriba y divisó unos gusanos de seda alimentándose de las hojas de la morera.
El maestro bendijo al gusano de seda con estas palabras:
Oh, tú, el más humilde de los hermanos vivos.
Tú que en tu mansedumbre contienes el misterio de la belleza.
Tú que mueres para darnos las finas sedas de colores con las que cubirnos y adornar nuestros cuerpos.
Tú, humide gusano, eres en realidad nuestro maestro, ya que trabajas para que otros se beneficien de tu muerte.
En esto que uno de esos gusanos cayó sobre el cuenco de arroz bashmati con verduras que estaba comiendo,
y el maestro zen Marsupilami Brhamalapancha exclamó
¡Mecagüen la madre que te parió, bicho de mierda, que me has jodido la comida! Y se fue a un MacDonalds.
Moraleja, no te fíes de los filósofos, que algunos tienen un cuajo…
FhilosophOz.
beatífica mirada
el niño dulce tenía
tiernas mejillas rosadas
con el candor de las lilas
rondaban tristes las horas
la soledad de su esquina
su madre barre la acera
y riega las clavelinas
comadrean a su vera
indiferentes vecinas
y agradece un caramelo
con una expresión bovina
es que está pero no existe
en su solana tranquila
y completamente sordos
los geranios ni le miran
y siempre anclado en su calle
en su acera y en su silla
es que está como varado
en la arena de la vida
como si fuera ilegal
tener en la cara lilas
que no encuentra hueco aquí
su pureza clandestina
encendieron las farolas
luciérnagas bailarinas
los perros bajan el rabo
y se ladran con sordina
largos aullidos de noche
roncos gruñidos de día
ya se ha puesto luto el sol
ya da la sombra en la esquina
ya se ha enturbiado la cal
los geranios y las lilas
el niño dulce se fue
su sillita está vacía
en el corro de las viejas
mastican avemarías
bailan dentro de sus bocas
las dentaduras postizas
los angelitos al cielo
y suspiran y suspiran
y huelen llanto de madre
los perros por las esquinas
hijo de mi vientre amargo
de mis lágrimas salinas
hijo que todas las noches
agrios insomnios me hilas
de aquí a la luna he andado
de la luna aquí he venido
caminando caminando
por esos sueños perdidos
hijo que todas las madres
han soñado que han tenido
para despertarse luego
con un sollozo de alivio
yo te parí te parí
imperfecto pero mío
con esos ojos tan grandes
que piden amor a ríos
la boquita de juguete
que busca mi pezón tibio
y esas manitas glotonas
que hacen de mi pecho un nido
con zureos de palomo
que alborota sorprendido
dulce prueba de mi vida
dulce dolor de mi sino
no necesito razones
para querer a mi hijo
madre si me vieras madre
volar tras las golondrinas
correr por el arco iris
vestirme con tu sonrisa
madre si me vieras madre
en las fuentes de la brisa
jugar a la rueda rueda
con ángeles de alas finas
madre si me vieras madre
cuando me escapo a mi esquina
a mirar por tu ventana
y ver cómo te arrodillas
pero madre no me ves
tirando de tu camisa
pero madre no me notas
cuando te hago mil caricias
cuando te beso la frente
cuando me bebo tus lágrimas
y en tu pelo largo liso
voy a prender margaritas
madre si me vieras madre
cuando tú ya estás dormida
irme despacio despacio
alejarme de puntillas
y decirte hasta mañana
madre si vieras los días
que pasaremos los dos
cuando vengas aquí arriba
qué travesuras haremos
resbalar por las cornisas
correr a la pata coja
por el cable del tranvía
y marcharnos de la mano
a por rosas amarillas
Oz ® 
Menos mal que algunos pensamos con la cabecita y hallamos soluciones originales para mayúsculos problemas, como el del enunciado, la lástima es que los gobiernos no me vayan a oír, porque están comprados por las multinacionales de la cosa petrolera. O sea: no me van a hacer caso, porque oírme, vaya si me van a oír…
Pues que tengo el método para ahorrar entre un 20 y un 30% de nuestra factura del gas y la electricidad, y no sólo eso, sino que además ese ahorro llevaría añadido el beneficio de una ganancia en la salud de los españoles ¡todo son ventajas!
Tanta gente que va a gimnasios de fitness, tantos que pedalean en bicis estáticas en casa, tantos de corren o pasean por cintas en su saloncito… ¡y toda esa energía se desperdicia! No, eso no puede ser, la sociedad no puede permanecer impasible, en estos tiempos agitados, ante tamaño desperdicio de calorías.
Mi propuesta es dotar a todos esos aparatos de correr, de bicicletear, de levantar pesas, de hacer abdominales, de unas simples correas tractoras que impulsen dinamos en sus edificios y vayan acumulando energía eléctrica. Con muy poca inversión, y una tecnología que está hace tiempo a nuestra disposición ganaríamos ingentes cantidades de kilowatios y, encima, con un efecto beneficioso sobre nuestra salud.
¡A qué esperamos! Yo me voy a poner ya mismo una cinta de caminar para enchufar la máquina de afeitar, el exprimidor y la tele.
Lo siguiente será ir a lugares como cuarteles, cárceles, conventos, internados y otros donde haya dormitorios comunales y poner un recogedor de metano. Por lo mismo.
Paco, se ve que la postrera sombra,
lejos de ser postrera ha perdurado.
Se disimula el polvo enamorado
a escobazos debajo de la alfombra.
Amar sin más ni más ya nos asombra,
es algo secundario y mal mirado,
que en este trajinar acelerado
cuanto interviene amor ya no se nombra.
Nos impregna los poros una arenga
de inhóspita maldad, para quien tenga
un poco de razón, que descalabra.
Cuánta falta nos hace quien nos venga,
con la mágica voz de abracadabra,
a encender una luz con la palabra.
*Oz ©
Los 40
Tema Poemas | (15) Comentarios
cómo camina sonora
la niña por el sendero
cómo camina la niña
con ese andar tan ligero
lleva la blusa encarnada
lleva pantalón vaquero
la melenita morena
acunada por el viento
lleva sus cuarenta abriles
como cuarenta luceros
cuarenta rotundos años
esclarecidos y tiernos
la ves pasar y dirías
que granaron los almendros
la ves pasar y trasciende
que dieron su fruto tierno
aquellos cuarenta otoños
que hacen su rostro sereno
camina con paso firme
como quien sabe el secreto
que a otros se nos oculta
del amor y su misterio
suena de fondo la acequia
en las cañas silba el viento
el grillo canta en la mata
y el ruiseñor en el cielo
en el trigal se han dormido
indiferentes los cuervos
y cae la tarde a plomo
contra las tapias del huerto
la sombra va con la niña
la sombra la va siguiendo
parece que de la mano
de su sombra corra luego
y que trepa por las tapias
naranjos y limoneros
y es más alta que un ciprés
y más ligera que un ciervo
y cuando la ven pasar
paran de ladrar los perros
y murmuran las comadres
sacan de fumar los viejos
y se dicen uno a otro
qué guapa los jornaleros
qué guapa está y ya está dicha
enteramente con eso
qué gracia de sus caderas
qué meneillo travieso
qué grupa tan bien ceñida
qué vaivén tan pizpireto
y ese cuello que es un nácar
y esa cintura de fresno
y ese escote que es un mármol
y esos ojos tan inmensos
qué guapa que va la niña
con la promesa de un beso
porque a esta mujer la llevan
y la traen sin sosiego
unos ojos verdes verdes
unos ojos sin remedio
un bigote de los de antes
un besar de los eternos
un lecho de los de nunca
un amar tan a destiempo
que ha tenido que sacarse
otra juventud de dentro
dicen de él las malas lenguas
que es más joven que no es serio
que no hacen buena pareja
ella hermosa y él tan feo
y que para andar de novios
se les ha pasado el tiempo
pero nadie lo diría
viéndoles arder enteros
nadie diría que no
son dos niños en sus juegos
quién podría imaginarse
la pasión de sus encuentros
los mordiscos las caricias
la dulzura el desenfreno
cómo después de olvidarse
han hecho el descubrimiento
cara a cara de sus almas
palmo a palmo de sus cuerpos
han desenterrado tanto
han sacado a cielo abierto
los mimos y las sonrisas
las lágrimas los te quiero
han aireado la ropa
han repintado el silencio
han puesto a secar al sol
las angustias y los miedos
y hoy va la niña cantando
bajito por sus adentros
porque le espera su novio
para comérsela a besos
va tan ligera que pierde
la cabeza y el pañuelo
y se le caen los años
andando por el sendero
y a cada paso es más guapa
y tiene un septiembre menos
que va a recibir su novio
una chiquilla de premio
corre niña que te espera
corre niña que te espero
para decirte al oído
cuánto te echaba de menos
Oz®
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