Il dolce far niente

El dulce no hacer nada es mi pasión.
Yo podría pasarme todo el día
mirando cómo crece una sandía
sin perder un segundo de la acción.
Pero no actúo así por vocación,
me decidí por tal filosofía
cuando entendí que al fin era baldía
la tentativa de la perfección.
La gente viene y va como los locos,
todos con prisas, todos con sofocos,
sin servirles de nada ese trajín,
que los devora igual que comecocos.
Son figuras, mas de futbolín,
pero yo paso hasta de poner…

T. Galindo ©

La primavera, sí

Luce un millón de verdes la pradera,
y hace estallar en refulgente brillo,
estampido esmeralda y amarillo,
la primavera, sí, la primavera,
sorprendiendo incluso a quien la espera
como yo, que otra vez me maravillo
con la malva y el lirio y el tomillo
en su dócil contienda jardinera.
Qué batallón de hormigas, qué alboroto
de ranas y cigarras, y qué foto
las cigüeñas que me han sobrevolado.
Y en medio de este manso terremoto
yo me quedo mirando emocionado
cómo cagan las vacas en el prado.

T. Galindo ©

Sic transit

Hoy que el Amor se quitó la venda,
que la Inocencia nos enseña el tanga,
que a la Justicia en su juzgado enfanga
cualquier togado por cualquier prebenda.
Si la Concordia ya es una leyenda,
la Urbanidad es pura bullaranga,
y comprar el Derecho es una ganga
que se inclina a favor de quien dependa.
Hoy la Familia no se relaciona,
la Intimidad a voces se pregona
Y la Elegancia se volvió grosera.
La Cultura perece en la intentona
de poder alumbrar tanta ceguera,
y la Razón ni está ni se la espera.

T.Galindo ©

En la vena

méteteme en la vena vida mí­a
y seguiré tus sendas interiores
mezclándome arrobado con tu plasma
para besarte hí­gado y riñones
viajar con el vaivén de tus latidos
contemplar la raí­z de tus cabellos
fundirme con tus jugos digestivos
y que me atrape al fin tu duodeno
iré de tus talones a tu nuca
desde tu brazo izquierdo hasta el derecho
parándome moroso por tus muslos
dejándome amasar entre tus dedos
quiero ver por dentro de tus ojos
oí­r cómo te cruje cada hueso
buscar en tus humores y fluí­dos
para poder bañarme entre tus huecos
buscar entre tus pliegues corticales
algo que hable de ti algún recuerdo
grabar en tus neuronas y meninges
un corazón que diga que te quiero
ir a tomar el sol en tu epidermis
surcar tu corazón en el silencio
emocionado de que es tu corazón
de que es tu corazón inmenso
atravesar la carótida la cava
aorta yugular y luego
aventurarme en los pequeños capilares
que encienden el rubor de nuestros besos
perderme sí­ y no buscarme
en lo más femenino de tu seno
andarme de puntillas tus ovarios
abandonarme a lo suave de tu útero
respirar el aire en tus pulmones
vibrar en los bronquios con tu viento
beber en tus glándulas lacrimales
columpiarme en tu suave pestañeo
que de tan junto a ti que quiero estar
quiero meterme en tu cuerpo
abandonar este mundo
que tú seas mi universo
y formar parte de ti
viviéndoteme por dentro
y cuando te mueras yo
no te dejaré que luego
seré el gusano que empiece
a comerte por el sexo
Tomás Galindo ®