La Ratita Presumida y el cirio que montó.

Versión teatral:

Versión radiofónica:

Narrador: (Lleva un fajo de folios escritos, donde lee, y tiene pinta de empollón)
Érase una vez en un lejano paí­s de ensueño, una linda ratita que era muy hacendosa.
(se abre el telón y aparece la Ratita de espaldas, como barriendo. La Ratita es una chica moderna y vestida muy a la moda: minifalda chillona y un jersey o top de colorines. Lleva unas orejas de cartón a lo ratón Mickey, y del culo le cuelga un rabito con un lazo grande) Estaba un dí­a barriendo la escalerita de su casita la ratita, cuando se encontró una monedita de un centimito.

Ratita: (se vuelve y descubre una aspiradora)
Tralaralarita, aspiro mi casita (aspira) tralaralarita…

Narrador:
Barrrrrrrrrro mi casiiiiitaaaaa. Barrrooo

Ratita:
Aspiiirrrrrooooo, aspirrrrrooooo… a ver si te modernizas, Narrador.

Narrador:
Pues aquí­ pone barro.

Ratita:
Sí­, seguro que pone barro, y seguro que también pone escaleriiiiita, casiiiita, monediiiiita, y centimiiiiito, seguro. Pero yo aspiro ¿entiendes? Y lo que me encontré no fue un centimito, fue un billete de cien euros ¿pero tú dónde vas con un centimito, tí­o tacaño? Con eso no te compras na, chico, anda moderní­zate.

Narrador:
Pues aquí­ pone centimito.

Ratita:
Vale, pero este cuento es de cuando antes de las pesetas ¿sabes? de cuando habí­a maravedí­es y doblones, listo, ahora al cambio serí­an cien euros.

Narrador:
No sé yo

Vaya mierda de akelarre

Juguete cómico en un acto.

 

Puedes escuchar la versión radiofónica:

Dramatis personæ:

Mefistofelina: (Marí­a de las Amnesias Repérez Ladrón de Veras y Gorrónez del Mercadillo) Polí­tica. Va vestida con traje sastre, elegante, moderna y desenvuelta. Sonrí­e falsamente todo el rato, abre mucho los ojos y habla con deje pijo. De vez en cuando hace un mohí­n con la cabeza para apartarse el pelo en un gesto de fingida naturalidad. Está siempre posando y poniéndose delante de todas, y apartando a Pirulí­


Luzbélica: (Maruja Tallarí­n) Maruja. Va vestida de maruja, cochambrosamente, puede ir de chándal y tacones, o con bata de boatiné, rulos y redecilla. Lleva bolsas de plástico por las que se pueden ver unas patas de pollo, pan, detergente, etc… Lleva maquillado un ojo sí­ y otro no. Habla muy andaluzada, chafando las haches, comiéndose las eses finales, grita y exagera mucho.

Satanina: (Cristóbala Pelló) Conductora. Viste minifalda muy muy corta, blusa escotada, zapato plano, gafas de sol de esas de espejo, con coleta y una visera.

Piruja: (Jorja Barón) Machista-Marisabidilla. Viste pantalón muy ancho tipo militar, zapato plano, cinturón y camiseta de tirantes, lleva el pelo muy corto y peinado a raya.

Samantha: (Angélica Bobón) Mosquita muerta. Viste falda, un vestido estampado horrososo y rebeca torcida, con collar de perlas. Se le queda la boca abierta y pone cara de tonta, a veces bizquea, continuamente dice “¿eh?” como si no se enterase de nada. Tropieza al andar. Cuando llora saca una caja de clinex, se limpia los mocos, se seca y los va tirando al suelo, de forma que al acabar la obra está todo lleno de clí­nex arrugados.

Pelos: (Pilarí­n Colí­n) Colegiala. Lleva uniforme de colegiala, cinta en el pelo y unos libros y cuadernos. Pone morritos, bailotea y da saltitos continuamente.

Pirulí­: (Tania Revuelo) Famosilla. Viste de putón verbenero, de lo más escandaloso y tiene que colocarse la minifalda que se le sube de vez en cuando. Lleva pelucón rubio platino o es rubia teñida escandalosamente. Se pasa el rato poniéndose de forma que la vean del lado izquierdo, que le han dicho que es el bueno, cuando no se da cuenta y está del otro, dice “coñojolí­n” y se vuelve. Además se aparta el pelo antes de hablar. Está siempre posando y poniéndose delante de todas, y apartando a Mefistofelina.

Pérfida: (Genuflexión Condiós Todolosantos) Dama pura y asociativa. Viste falda larga hasta los tobillos y camisa oscura abotonada hasta el cuello, con gran crucifijo colgando. Lleva un rosario y un misal en la mano. Lleva el pelo recogido en un moño con visibles horquillas.

Una dama celebra que es jueves

 

Hoy es jueves ¡celebrémoslo!
Desnúdate y muérdeme la nuca,
méteme las manos por todas las costuras,
cáeme desde arriba como un dios.
No te detengas, no, si de repente
ves que me fui y te dejé mi cuerpo.
Trátalo bien, como al mejor juguete
tú dale cuerda, que llegará muy lejos.
Recuerdo que otro jueves fui feliz,
tenía un novio que se llamaba Antonio
se parecía, un poco solo, a ti.
Me hacía mucho bien. Era un demonio.
Tú sigue con lo que haces, que yo pienso
en cómo el tiempo pasa y en con quién
he querido, como hoy, perder el tiempo.
Salen algunos nombres y también
la sensación de que otros se esfumaron.
Ese es el don que tengo: el olvidar
mis maestros, no lo que me enseñaron
(eso no te lo tengo que enseñar).
Tan pocas veces, tan de tarde en tarde
puedo dejarme ir, cerrar los ojos
tan pocas veces voy de ángel en ángel
suavemente alzada y el cielo recorro,
soy de algodones, nubemente lluevo
llovizna de sábana, perla a perla.
Mira, mira y ve cómo me renuevo
contigo entre los brazos y en la selva
verde trébol de las evocaciones
poseo entre los árboles un nido
donde ir cuando estoy de vacaciones
de mí y dejo mi cuerpo en un descuido.
Celébrate mi cuerpo, que hoy es jueves,
Carpe diem, noctem y te invito
a toda la semana si te atreves.
Ven. Comúlgate conmigo.

T. Galindo ©